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Boiseko Unibertsitatea El euskera no es un localismo, no es una vía para encerrarnos en nosotros mismos, sino todo lo contrario, es una de nuestras señas de identidad para abrirnos al mundo. Es, recordémoslo, patrimonio cultural de la humanidad.
Nuestros alumnos estudian en euskera, pero al mismo tiempo aprenden castellano, inglés y francés. Los preparamos, por tanto, para que puedan desenvolverse por el vasto mundo sin problema alguno. Llevamos años preparándolos así, anticipándonos a otros modelos educativos que se quieren imponer en estos momentos. Y lo hemos demostrado con la experiencia, e incluso con premios a nivel europeo (President´s Award 2006 concedido a la Confederación de Ikastolas).
Debemos recordar que el euskera tiene cabida en diversas universidades repartidas por diferentes lugares del planeta: México, Boise y Reno, Chile, Argentina, Uruguay, Polonia, Moscú, Alemania o Roma.
Euskal Herria ha sido tierra de viajeros y emigrantes, que han preservado, en muchos casos, en sus tierras de acogida, su lengua y costumbres.
Cuando decimos “por el mundo” o “en todas partes” –traducción por proximidad del lema- no lo relacionamos exclusivamente con un lugar geográfico, sino que lo hacemos también con otros ámbitos como el laboral, o el social. El euskera debe extenderse por todos ellos, debe llegar a ellos, preparando con la máxima calidad a nuestros alumnos.
Asimismo, quizá inconscientemente, unimos las palabras mundo y planeta con términos como la sostenibilidad, que es al fin y al cabo otro de los objetivos del Oinez: lograr una fiesta limpia.
Todos estos matices quedan reflejados en la imagen del logo, ademas de otros que hemos podido ir reseñando en apartados anteriores.
El globo apunta hacia la universalidad, hacia la desaparición de fronteras –inexistentes realmente en el aire-. Es además un medio de transporte ecológico, limpio, sostenible.
Haciendo un símil con el euskara es un medio antiguo que ha pervivido a lo largo del tiempo y compitiendo con otros medios mucho más poderosos que él.
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