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18/09/2026 | NIE

Construyendo juntos
Hay reuniones que marcan el comienzo de un curso. Y hay encuentros que, además, sirven para recordar por qué hacemos lo que hacemos.

Estos días, las directoras y directores de las 15 Ikastolas de Navarra nos hemos vuelto a reunir para preparar el nuevo curso. Sobre la mesa, proyectos, retos, organización, innovación, formación y, por supuesto, todas aquellas cuestiones que forman parte de la vida cotidiana de nuestros centros. Pero, por encima de todo, una convicción compartida: cada decisión que tomemos debe tener un mismo horizonte, acompañar a nuestros alumnos y alumnas para que puedan crecer, aprender y construir su propio camino como personas.

Porque una ikastola no empieza ni termina en sus aulas.

Detrás de cada niño, de cada niña y de cada joven hay una familia que confía, que acompaña, que participa y que forma parte de una comunidad educativa. Hay profesionales que ponen conocimiento, experiencia y corazón en su trabajo. Hay equipos que cooperan, familias que se implican y pueblos y barrios que hacen suya la ikastola. Esa es una de nuestras mayores fortalezas: entender la educación como una responsabilidad compartida.

Las ikastolas nacieron de la iniciativa popular. Nacieron porque muchas personas entendieron que era posible construir otra manera de educar y que el euskera debía tener un lugar propio en nuestras vidas, en nuestras escuelas y en nuestra sociedad. Aquella iniciativa colectiva se convirtió con el tiempo en un movimiento educativo arraigado en Navarra, sostenido por miles de familias y profesionales.

Ese origen no es solamente una parte de nuestra historia. Es también una responsabilidad para nuestro presente y una mirada hacia el futuro.

Ser una iniciativa popular significa mantener viva la capacidad de una comunidad para organizarse, cooperar y construir respuestas colectivas. Significa saber que educar no es una tarea individual, sino un proyecto compartido. Y significa comprender que cada ikastola forma parte de algo más amplio: de una red que quiere contribuir a construir una Navarra más cohesionada, más participativa, más justa y con más euskera.

Por eso, cuando nos reunimos las 15 ikastolas, no estamos simplemente planificando un nuevo curso. Estamos poniendo en común una manera de entender la educación.

Una educación que sitúa al alumnado en el centro. Que quiere despertar la curiosidad y el deseo de aprender. Que busca desarrollar personas autónomas, críticas, responsables y capaces de convivir con quienes son diferentes. Una educación que entiende el euskera no únicamente como una lengua que se aprende, sino como una lengua que se vive, que crea vínculos y que abre puertas a una cultura y a una comunidad.

Y todo ello exige también mirar hacia adelante.

Este curso incorporamos a nuestro equipo de la Federación de Ikastolas a Edurne Apalauza como nueva coordinadora pedagógica, una incorporación que nos permite reforzar nuestra apuesta por la innovación y el acompañamiento pedagógico de nuestras ikastolas.

Edurne cuenta con una sólida formación académica y una amplia trayectoria en el ámbito educativo. Ha desempeñado durante cuatro años responsabilidades como responsable de innovación educativa y durante seis años ha ejercido como directora pedagógica de las etapas de Educación Infantil y Primaria en San Fermin Ikastola. Su formación y experiencia abarcan, además, ámbitos diversos que consideramos especialmente valiosos para afrontar los desafíos educativos actuales: es musicoterapeuta y se ha formado en cuestiones como el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), la resolución de conflictos, el aprendizaje cooperativo, dificultades de aprendizaje, la disciplina positiva en el aula y en la familia y el liderazgo, entre otros ámbitos.

Su incorporación representa, por tanto, mucho más que la llegada de una nueva profesional. Es una apuesta por seguir aprendiendo como red, por compartir conocimiento y por acompañar a nuestros equipos en la búsqueda permanente de nuevas respuestas educativas.

Porque también nosotros, quienes tenemos la responsabilidad de dirigir las ikastolas, debemos seguir aprendiendo.

Vivimos en una sociedad que cambia a una velocidad extraordinaria. Cambian las formas de relacionarnos, las tecnologías, las necesidades de nuestro alumnado y las realidades de nuestras familias. Pero hay algo que permanece: la necesidad de educar desde la confianza, desde el vínculo, desde la cooperación y desde la esperanza. 

Y ahí está nuestra fuerza.

La fuerza de 15 ikastolas que comparten un proyecto. La fuerza de miles de familias que siguen creyendo en una educación construida en comunidad. La fuerza de unos profesionales que cada mañana abren las puertas de sus centros sabiendo que delante tienen algo mucho más importante que un programa educativo: tienen personas con sueños, capacidades, preguntas y futuros por construir.

Comenzamos un nuevo curso con nuevos retos, pero también con la ilusión intacta.

Volvemos a encontrarnos para recordar quiénes somos, para compartir lo aprendido y para decidir juntos hacia dónde queremos caminar.

Y queremos hacerlo como siempre: poniendo a las personas en el centro, haciendo comunidad, fortaleciendo el euskera y trabajando por una sociedad más justa.

Oier Sanjurjo Maté     
Presidente de las Ikastolas de Navarra

Josu Reparaz Leiza
Director de las Ikastolas de Navarra


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